Day 1
Casablanca — Llegada y primeras impresiones
El viaje comienza con calma en Casablanca. Tras la llegada, la prioridad es orientarse y empezar a percibir el ambiente con un ritmo cómodo.
Casablanca, la mayor ciudad de Marruecos, mira al Atlántico con un carácter urbano y contemporáneo muy distinto al de las antiguas medinas. El comienzo tranquilo resulta útil antes de que el viaje gire hacia Casablanca.
Day 2
Casablanca — La visita a una mezquita
Hoy el ritmo baja de forma deliberada en Casablanca, con tiempo real para la visita a una mezquita.
Casablanca, la mayor ciudad de Marruecos, mira al Atlántico con un carácter urbano y contemporáneo muy distinto al de las antiguas medinas. Sin una larga etapa de carretera, la visita a una mezquita puede tomarse el tiempo que merece y todavía dejar margen para un café, pasear o descansar. Entre Casablanca y Essaouira, esta etapa encuentra de forma natural su lugar dentro del viaje.
Day 3
Casablanca a Essaouira — Tiempo para descubrir a vuestro ritmo
La carretera entre Casablanca y Essaouira cobra sentido alrededor de tiempo para descubrir a vuestro ritmo, por lo que el traslado no se siente como kilómetros vacíos.
Al llegar desde Casablanca, Essaouira vive alrededor de un puerto atlántico activo, murallas frente al mar y un ritmo más fresco que el interior. El día es completo pero no está saturado; tiempo para descubrir a vuestro ritmo tiene espacio y se dejan fuera los desvíos innecesarios. Con Casablanca ya atrás y Essaouira todavía por delante, el día puede pertenecer de verdad a este lugar.
Day 4
Essaouira — Una búsqueda del tesoro en familia
Quedarse en Essaouira cambia el ritmo: una búsqueda del tesoro en familia puede desarrollarse sin quedar comprimido entre trayectos.
Essaouira vive alrededor de un puerto atlántico activo, murallas frente al mar y un ritmo más fresco que el interior. Como la noche vuelve a ser en Essaouira, hay espacio para bajar el ritmo entre los momentos principales y dejar parte del día sin guion. El paso de Essaouira hacia Essaouira conecta la jornada con la ruta en vez de convertirla en una parada aislada.
Day 5
Essaouira — Una salida a caballo
Un día completo en Essaouira deja espacio suficiente para una salida a caballo, sin estar pendientes de la carretera ni del reloj.
Essaouira vive alrededor de un puerto atlántico activo, murallas frente al mar y un ritmo más fresco que el interior. El ritmo se mantiene suelto alrededor de una salida a caballo; la idea es vivir Essaouira, no llenar cada hora. Situada entre Essaouira y Marrakech, la etapa permite percibir mejor cómo cambian el paisaje y el ambiente.
Day 6
Essaouira a Marrakech — Tiempo para descubrir a vuestro ritmo
Entre Essaouira y Marrakech, el día gira alrededor de tiempo para descubrir a vuestro ritmo en vez de acumular pequeñas paradas.
Al llegar desde Essaouira, Marrakech reúne palacios, zocos, barrios y grandes espacios públicos en una ciudad compacta y enérgica. No se intenta parar en cada mirador. La pausa importante es tiempo para descubrir a vuestro ritmo, llegando a Marrakech con un ritmo razonable. Con Essaouira ya atrás y Marrakech todavía por delante, el día puede pertenecer de verdad a este lugar.
Day 7
Marrakech — Visitas a jardines
Sin un traslado largo hoy, la jornada se queda en Marrakech y se centra en visitas a jardines.
Marrakech reúne palacios, zocos, barrios y grandes espacios públicos en una ciudad compacta y enérgica. Es uno de esos días en que menos estructura funciona mejor, dejando que visitas a jardines y la vida cotidiana de Marrakech encajen de forma natural. Entre Marrakech y Marrakech, esta etapa encuentra de forma natural su lugar dentro del viaje.
Day 8
Marrakech — Un taller de cocina
En vez de cambiar otra vez de ciudad, permanecéis en Marrakech y dedicáis la jornada a un taller de cocina.
Marrakech reúne palacios, zocos, barrios y grandes espacios públicos en una ciudad compacta y enérgica. Sin una larga etapa de carretera, un taller de cocina puede tomarse el tiempo que merece y todavía dejar margen para un café, pasear o descansar. Con Marrakech ya atrás y Agafay todavía por delante, el día puede pertenecer de verdad a este lugar.
Day 9
Marrakech a Agafay — Un paseo en dromedario
Al dejar Marrakech, el paisaje cambia camino de Agafay, con un paseo en dromedario como experiencia central del día.
Al llegar desde Marrakech, Agafay es un desierto pedregoso cerca de Marrakech, abierto y seco pero muy distinto de las dunas del Sáhara. Es una jornada real de carretera, así que las paradas tienen sentido y la llegada a Agafay no se sobrecarga. Situada entre Marrakech y Agafay, la etapa permite percibir mejor cómo cambian el paisaje y el ambiente.
Day 10
Agafay — Una última mañana sin prisas
El viaje termina con calma en Agafay. La mañana queda abierta alrededor del trayecto posterior, manteniendo las últimas horas prácticas y sin sobrecarga.
Agafay es un desierto pedregoso cerca de Marrakech, abierto y seco pero muy distinto de las dunas del Sáhara. Es un lugar lógico para bajar el ritmo después de la etapa anterior desde Agafay.